Málaga no es una provincia más en el mapa hipotecario español. La Costa del Sol atrae compradores de toda Europa: británicos, alemanes, escandinavos y holandeses que adquirieron propiedades con hipotecas españolas, frecuentemente sin entender completamente las condiciones que firmaban. Muchos de estos contratos contienen las mismas cláusulas abusivas que afectan a los consumidores nacionales, pero con el agravante de la barrera idiomática.
Unicaja Banco, con sede en Málaga, es la entidad dominante en la provincia. Tras absorber Liberbank, amplía aún más su cartera hipotecaria en la zona. Las hipotecas de Unicaja presentan una problemática específica: IRPH de cajas, comisiones de apertura elevadas y gastos de formalización cargados íntegramente al comprador.
Los importes medios de las hipotecas en la Costa del Sol son superiores a la media nacional, lo que se traduce en cantidades de devolución potencialmente mayores. Una hipoteca de 300.000€ en Marbella genera más gastos recuperables que una de 120.000€ en el interior de la península.