Cantabria tiene una ironía particular: Banco Santander, una de las entidades más reclamadas de España, tiene su sede histórica aquí. Las hipotecas cántabras firmadas con Santander, CaixaBank y Liberbank (hoy Unicaja) concentran la mayoría de las reclamaciones bancarias de la provincia.

En gastos hipotecarios, las hipotecas cántabras del boom impusieron al consumidor notaría, registro, gestoría y tasación: la cláusula es nula y los importes se recuperan con intereses legales. Los juzgados de Santander resuelven las reclamaciones bancarias en plazos de 10-14 meses, con una tasa de éxito superior al 90% en los asuntos de consumo, y la Audiencia Provincial de Cantabria confirma de forma sistemática las sentencias favorables al consumidor.