Palma concentra la actividad judicial de las Illes Balears en materia de derecho bancario. El boom inmobiliario ligado al turismo dejó en Mallorca miles de préstamos hipotecarios de alto valor con condiciones abusivas, tanto en Palma como en el resto del archipiélago. Sa Nostra, la caja de ahorros balear absorbida por BMN y después por CaixaBank, comercializó gran parte de esas hipotecas: CaixaBank, como sucesora, responde hoy de todas las reclamaciones. Junto a ella, BBVA, Santander y Bankinter completan la lista de entidades financieras más reclamadas en Palma de Mallorca.

En gastos hipotecarios (notaría, registro, gestoría y tasación), cada préstamo hipotecario firmado en Baleares durante el boom es revisable: la cláusula que imponía todos los gastos al consumidor es nula y los importes se recuperan con intereses. Los juzgados de Palma resuelven las reclamaciones bancarias en plazos de 10-15 meses y la Audiencia Provincial de Illes Balears mantiene una doctrina consolidada favorable al consumidor, lo que hace de Mallorca una plaza especialmente sólida para reclamar al banco.