Fuerteventura, con una economía dominada por el turismo y un mercado inmobiliario muy expuesto a la compra de vivienda por residentes extranjeros, firmó durante el boom miles de hipotecas con condiciones abusivas, incluidas hipotecas multidivisa. CaixaBank (heredera de La Caja de Canarias), Santander, BBVA y CajaSiete concentran la mayoría de las reclamaciones bancarias de la isla, de Puerto del Rosario a Corralejo y Morro Jable.

En cláusula suelo, las hipotecas canarias del boom incluyeron suelos de forma generalizada; el control de transparencia del Tribunal Supremo permite anularlos y recuperar lo pagado de más. El partido judicial de Puerto del Rosario concentra las reclamaciones bancarias de toda Fuerteventura a través de sus Juzgados de Primera Instancia e Instrucción, con la Audiencia Provincial de Las Palmas confirmando en apelación el criterio favorable al consumidor.