Almería combina agricultura intensiva y turismo residencial (Mojácar, Roquetas), generando un perfil hipotecario particular. Unicaja y CaixaBank dominan el mercado. El sector agrícola emplea a trabajadores que firmaron hipotecas sin asesoramiento adecuado. Los juzgados almerienses resuelven reclamaciones bancarias con criterio favorable al consumidor.