Huesca, capital altoaragonesa con economía agroindustrial, energética y de turismo de montaña, firmó durante el boom inmobiliario miles de hipotecas con condiciones abusivas. La implantación de Caja Inmaculada (CAI, hoy en Ibercaja) y de las cajas rurales aragonesas (Bantierra) dejó préstamos con IRPH, gastos indebidos y cláusula suelo todavía reclamables. Desde junio de 2017 las demandas de cláusulas suelo se concentran en un Juzgado de Primera Instancia especializado por provincia, y la Audiencia Provincial de Huesca resuelve los recursos de apelación con doctrina consolidada a favor del consumidor, en línea con el Tribunal Supremo y el TJUE. Atendemos también a reclamantes de Monzón, Barbastro, Jaca y Fraga.