Reclamar un microcrédito consiste en pedir la nulidad del contrato por usura para recuperar todo el dinero que pagaste en intereses por encima del capital. Los microcréditos y minicréditos aplican una TAE muy elevada y, cuando ese tipo de interés es notablemente superior al normal del dinero, la ley permite anular el crédito y dejar sin efecto los intereses abusivos. Como abogados especialistas en microcréditos, en esta guía explicamos cómo saber si tu microcrédito es reclamable, qué intereses puedes recuperar y cómo reclamar paso a paso.
¿Qué es un microcrédito y por qué puede ser usurario?
Un microcrédito es un préstamo rápido de pequeño importe, normalmente de entre 50 € y 1.000 €, que las empresas de financiación conceden por internet en minutos y se devuelve en plazos cortos. Estos microcréditos y minicréditos se contratan con muy pocos requisitos, y ahí está la trampa: la tasa anual equivalente de estos productos suele alcanzar cientos e incluso miles de puntos porcentuales, muy por encima de cualquier crédito al consumo del mercado. Muchas personas descubren tarde que los intereses de su microcrédito hacen que la deuda no baje nunca.
Un microcrédito es usurario cuando el tipo de interés es notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso. Lo establece el artículo 1 de la Ley de Represión de la Usura de 1908 (Ley Azcárate), plenamente vigente. Para valorar la usura en estos microcréditos, el comparador que usan los tribunales es el tipo medio del crédito al consumo que publica el Banco de España, en torno al 8 % de TAE. Cuando un microcrédito multiplica por decenas o centenas ese valor, la usura es casi automática y los intereses son reclamables.
¿Cómo saber si tu microcrédito es reclamable?
No necesitas ser experto para detectar los indicios. Revisa estos puntos en tu contrato y en el desglose de la deuda:
- La TAE: si supera con mucho el tipo medio del crédito al consumo, los intereses del microcrédito son usurarios.
- Las renovaciones: si fuiste prorrogando el préstamo pagando comisiones e intereses sin que bajara el capital.
- Las comisiones: cargos de apertura, de prórroga o de demora que disparan el coste total de estos microcréditos.
- La falta de transparencia: si no te informaron con claridad del coste real ni de las condiciones de contratación.
Si reconoces alguno de estos problemas, tu caso tiene recorrido. Nuestro despacho estudia la documentación de tu microcrédito sin coste y confirma la viabilidad de la reclamación en una consulta de asesoramiento gratuita. Cada día atendemos a clientes y consumidores atrapados en estos préstamos, y la mayoría no sabía que podía reclamar los intereses.
Marco legal: la usura en los microcréditos
La reclamación de microcréditos se apoya en una doctrina consolidada. La sentencia del Tribunal Supremo 149/2020 fijó el marco: basta con que el interés sea notablemente superior al normal y desproporcionado para declarar la nulidad. A diferencia de las tarjetas revolving, en los microcréditos no se aplica el umbral rígido de seis puntos, sino este criterio general, más favorable al consumidor cuando la TAE es desorbitada.
Cuando el contrato del microcrédito se anula por usura, el artículo 1303 del Código Civil ordena la restitución: solo devuelves el capital que recibiste y la entidad te reintegra todos los intereses y comisiones cobrados de más. No es una indemnización, sino la devolución de lo pagado indebidamente. La acción de nulidad por usura no prescribe, pero la reclamación del dinero ya pagado tiene un plazo de cinco años (sentencia del Tribunal Supremo 350/2025, artículo 1964 del Código Civil) desde cada pago.
¿Qué puedes recuperar al reclamar un microcrédito?
Al declararse la nulidad del contrato, solo estás obligado a devolver el capital que recibiste, sin ningún interés. Todos los intereses que hayas pagado por encima, junto con las comisiones y los gastos de renovación, debe devolvértelos la entidad. La consecuencia práctica es doble: recuperas el exceso pagado y consigues la cancelación de la deuda pendiente que la financiera te sigue reclamando. Esa cantidad depende de la cuantía de los intereses abonados y del importe del microcrédito. Puedes reclamar aunque ya hayas terminado de pagar el préstamo, dentro del plazo de cinco años, y también si dejaste de pagar y ahora te reclaman el impago.
¿Cómo se reclama un microcrédito paso a paso?
El proceso de reclamación de un microcrédito sigue un orden claro:
1. Reúne la documentación. Consigue el contrato y el desglose de pagos. Si no lo conservas, puedes exigirlo con el artículo 15 del RGPD, tu derecho de acceso a tus datos. 2. Reclamación extrajudicial. Se presenta un escrito a la entidad pidiendo la nulidad y la devolución de lo cobrado de más. La empresa dispone de un plazo máximo de un mes para responder. 3. Vía judicial. Si no hay acuerdo, se interpone demanda por usura ante el juzgado de primera instancia, donde la doctrina del Tribunal Supremo respalda al consumidor. Si es la financiera quien te reclama por un juicio monitorio o te amenaza con un embargo, se opone la nulidad del contrato como defensa.
Todas las gestiones las lleva el equipo de abogados especialistas del despacho; tú no tienes que dar la cara. Con el asesoramiento adecuado, reclamar los intereses de un microcrédito es un proceso sencillo para el cliente.
¿Cuánto cuesta y cuánto tarda reclamar un microcrédito?
En Reclama Legal el estudio de tu microcrédito es gratuito y sin compromiso: analizamos el contrato y solo cobramos si conseguimos recuperar tu dinero o anular la deuda. Si ganamos, las costas del procedimiento las asume la entidad condenada. Así, reclamar un microcrédito no te cuesta nada por adelantado.
En cuanto a los plazos, la vía extrajudicial de un microcrédito suele resolverse en uno o dos meses. Un procedimiento judicial por usura se mueve habitualmente entre seis y dieciocho meses, según el juzgado. La solución no es solo recuperar los intereses pagados, sino quitarte de encima una deuda que crece cada mes.
¿Qué entidades de microcréditos se pueden reclamar?
Casi todas las financieras de microcréditos, préstamos rápidos o minicréditos aplican intereses usurarios, con consecuencias graves para quien los contrata, por lo que sus contratos son reclamables. La necesidad de dinero urgente empuja a firmar sin leer la letra pequeña, y las denuncias de usuarios contra estas empresas se cuentan por miles. Estas son algunas de las entidades de microcréditos con las que trabajamos, cada una con su guía específica para reclamar sus intereses:
- Vivus: micropréstamos de 4Finance de 50 € a 1.000 €, con una TAE muy elevada y numerosas sentencias de nulidad.
- MoneyMan: préstamos de ID Finance Spain condenados por usura en juzgados como el de Bizkaia.
- Kviku: línea de crédito recargable con un interés diario que dispara la TAE por encima del 700 % anual.
- Creditea: líneas de crédito de IPF Digital con TAE de hasta el 400 %; reclamables aunque la entidad ya no opere en España.
- Ibancar: préstamos con aval de coche; la nulidad permite recuperar el dinero y la titularidad del vehículo.
Si tu financiera de microcréditos no aparece en la lista, también podemos estudiar tu caso: el criterio de usura es el mismo para todos los microcréditos. Trabajamos con honorarios de éxito, así que reclamar los intereses de tu microcrédito no te supone ningún gasto por adelantado.