Bankinter fue la entidad más activa en la comercialización de swaps en España durante los años 2006-2010, principalmente bajo la marca «Clip Bankinter» y «Stock Clip». Si todavía tienes un Clip vivo o lo cancelaste hace años con un coste desproporcionado, todavía puedes reclamar la nulidad y recuperar tu dinero.
Productos de swap comercializados por Bankinter
Bankinter utilizó varias marcas comerciales para esconder productos de permuta financiera bajo apariencia de coberturas contra la subida de tipos:
| Nombre comercial | Tipo técnico | Público objetivo |
|---|---|---|
| Clip Bankinter | Swap hipotecario particular | Hipotecados con euríbor |
| Stock Clip | Swap empresarial escalonado | Pymes y autónomos |
| Clip Hipotecario Óptimo | Swap con suelo y techo | Particulares |
| Cobertura Bankinter | IRS simple | Empresas medianas |
| Clip Bankinter Multi | Estructurado sobre euríbor y euro-dólar | Banca privada |
Perfil del afectado por un swap de Bankinter
- Particulares hipotecados a los que el gestor les ofreció el Clip como «seguro contra la subida del euríbor».
- Pymes y autónomos con pólizas de crédito o leasing a los que se vendió Stock Clip.
- Empresas familiares con préstamos vinculados, especialmente del sector inmobiliario y hostelero.
- Clientes de banca privada a quienes se colocaron Clips Multi complejos con doble referencia.
Jurisprudencia contra Bankinter en swaps
Bankinter acumula varios centenares de sentencias condenatorias por swaps. Las más relevantes:
- STS 840/2013: doctrina fundacional sobre nulidad de swap por error en el consentimiento aplicada al Clip Bankinter.
- STS 89/2018: plazo de caducidad desde la consumación del contrato, no desde la firma.
- Audiencia Provincial de Madrid sección 13ª: doctrina muy consolidada favorable al cliente minorista.
- Audiencia Provincial de Valencia sección 9ª: especialmente estricta en deberes de información a minoristas.
Cómo reclamar un Clip Bankinter paso a paso
- Localiza toda la documentación: contrato marco CMOF, confirmación del Clip, test MiFID, extractos de liquidaciones trimestrales.
- Análisis jurídico de viabilidad con despacho especializado en bancario.
- Informe pericial económico cuantificando las liquidaciones negativas y coste de cancelación.
- Reclamación previa al SAC de Bankinter por burofax al domicilio social.
- Demanda judicial por nulidad por error/dolo y solicitud de restitución íntegra.
- Acuerdo extrajudicial o sentencia: Bankinter es una de las entidades que más acuerdos alcanza durante el procedimiento.
Qué puedes recuperar de Bankinter
La restitución íntegra que reconocen los tribunales incluye:
- Todas las liquidaciones negativas trimestrales pagadas durante la vida del Clip.
- Intereses legales desde cada cargo en cuenta.
- Coste de cancelación anticipada si el Clip se canceló en su día pagando un sobrecoste.
- Costas procesales en la inmensa mayoría de casos.
¿Tienes un Clip, Stock Clip o Cobertura Bankinter?
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Plazos y caducidad específicos de los Clips Bankinter
Los Clips Bankinter se comercializaron masivamente entre 2006 y 2010. La mayoría vencía entre 2010 y 2015. Aplicando la doctrina del Supremo sobre consumación del contrato, el plazo de caducidad arranca en la fecha de vencimiento o cancelación del producto, lo que significa que muchos Clips cancelados en los últimos años aún están dentro del plazo para reclamar.
Si tu Clip se canceló mediante pago de coste de cancelación anticipada, ese coste es íntegramente recuperable además de las liquidaciones negativas previas. En los Stock Clips empresariales, los costes de cancelación fueron especialmente abusivos, con casos documentados de 80.000 € a 300.000 € de coste de salida.
Particularidades del Stock Clip empresarial
El Stock Clip era la versión «escalonada» del Clip para empresas. Funcionaba con tres tramos:
- Tramo 1: tipo fijo favorable los primeros 1-2 años (gancho comercial).
- Tramo 2: tipo variable acotado los años intermedios.
- Tramo 3: tipo variable sin techo los últimos años (donde se produjo el daño real).
El diseño estaba pensado para que el daño económico se materializara al final, cuando el cliente ya había olvidado los detalles de la comercialización inicial. Este carácter estructuralmente asimétrico es uno de los argumentos principales de nulidad aceptados por los tribunales.
